REFLEXIONES EN TORNO A LA IDEA DE CIENCIA COGNITIVA
di Juan Canseco http://www.metabasis.it/2/frammenti/ricercaCanseco.pdf
Las ciencias cognitivas. Es un hecho que los únicos procesos cognitivos indiscutiblemente
tales son los procesos cognitivos humanos. En general los procesos cognitivos
humanos dependen del funcionamiento del cerebro, y consiguientemente una buena parte de los conocimientos neurofisiológicos son pertinentes para la comprensión de los procesos cognitivos (neuropsicología cognitiva, que formula hipótesis acerca de la arquitectura de los distintos procesos cognitivos con base en el estudio de las deficiencias cognitivas que acompañan a (y, se supone, son causadas por)
las lesiones cerebrales). Las ciencias cognitivas habrían de ser la psicología, la informática, las neurociencias, la lingüística, la filosofía, en la medida en que cooperan para un mismo fin, el de la comprensión de los procesos cognitivos (aunque parece ser mejor hablar en singular). Por otro lado, es una suposición común el que los procesos cognitivos humanos sean por lo menos en parte interpretables en términos de procesos neuro-cerebrales.
Como es bien sabido, existen distintas posiciones acerca de este particular: hay quien piensa que los procesos cognitivos simplemente son procesos neuro-cerebrales (reduccionismo), quien piensa que muchos procesos cognitivos tienen un “lado” o aspecto subjetivo que es irreducible a eventos neurofisiológicos objetivos (dualismo), y quien piensa que la forma en que solemos describir los procesos cognitivos es radicalmente inadecuada, y que los “verdaderos” procesos cognitivos podrán ser identificados únicamente cuando habremos comprendido mejor la forma en que funciona el cerebro (eliminativismo).
Algunas preguntas: “¿qué es el razonamiento?”, “¿qué es la comprensión del lenguaje?”, “¿en qué consiste tomar una decisión?” “¿qué es la comprensión del lenguaje?”. Se subraya que en este resumen la ciencia cognitiva (a diferencia de la psicología cognitiva) no se ocupa de los procesos cognitivos humanos, sino de los procesos cognitivos en general. De otra parte la filosofía, la ciencia cognitiva está vinculada a un principio que podemos denominar “vínculo de la realizabilidad mental finita”, y que puede ser ilustrado adecuadamente con un ejemplo. La mejor teoría del significado presente actualmente en el mercado filosófico es una teoría formal (llamada justamente “semántica formal”), elaborada por distintos lógicos y filósofos en el curso del siglo XX. En esta teoría, el significado de una frase está identificado con sus condiciones de verdad.
La ciencia cognitiva tiene numerosos antecedentes, filosóficos y científicos. Pero
como programa de investigación consciente esta disciplina nace de la deliberada
convergencia de la psicología cognitiva y de la inteligencia artificial, en los años cincuenta del siglo XX (Un episodio importante, que algunos identifican con el nacimiento de la ciencia cognitiva, fue el simposio sobre la teoría de la información que se desarrolló en el MIT del 10 al 12 de septiembre de 1956. Participaron en
este convenio, entre otros, el psicólogo George Miller, los informáticos y psicólogos Allen Newell y Herbert Simon, y el lingüista Noam Chomsky. Newell y Simon presentaron el primer programa de computadora capaz de demostrar teoremas, Miller propuso un famosísimo artículo sobre la capacidad de la memoria humana a corto plazo (Miller 1956) y Chomsky ilustró su perspectiva lingüística –la gramática generativa-transformacional).
La recién nacida psicología cognitiva había llegado a compartir estas convicciones a
través de la crítica del paradigma psicológico dominante a lo largo de las tres décadas anteriores, el comportamentismo. Para los comportamentistas (entre los más destacados, John B. Watson y Burrhus F. Skinner), una psicología que aspira a ser científica debe basarse exclusivamente en datos observables, y por ende, en los estímulos a los que un sujeto está expuesto y las respuestas observables que da a estos estímulos. Una psicología científica se debe limitar a develar, en condiciones experimentalmente controladas, las conexiones regulares existentes entre tipos de estímulo y tipos de respuesta; en ello consiste la totalidad de su contenido. Postular entes mentales no directamente observables –como habrán de hacer los cognitivistas, hablando de representaciones internas y de reglas para su elaboración– es, para los comportamentistas, enteramente ilegítimo y no científico, así como es ilegítima la misma noción de mente, a menos que por ‘mente’ se entienda simplemente el comportamiento observable. Edward Tolman, Keane Eysenck y Chomsky criticaron radicalmente el comportamentismo. Además de esto, ya con anterioridad, en el estudio de la percepción, de la comunicación, de la formación de conceptos, los nuevos psicólogos ‘cognitivos’ (entre ellos Donald Broadbent y Jerome Bruner, además del ya citado Miller), se habían ido liberando poco a poco de la jaula de acero de la epistemología comportamentista, postulando estructuras y procesos ‘internos’, no observables, en la medida en que ello parecía necesario para explicar plausiblemente el comportamiento complejo de los seres humanos; de manera completamente análoga a como hacían otras ciencias, como la física y la biología, para introducir entidades teóricas –desde electrón hasta el gen– con la finalidad de explicar los fenómenos de los que se ocupaban. En estas nuevas investigaciones psicológicas se afirmaba progresivamente el modelo de la elaboración de información
Anexo: ¿De dónde viene, entonces, la idea de inteligencia artificial?
La hipótesis de la posibilidad de la inteligencia artificial deriva de cconsiderar que la inteligencia natural se relaciona estrechamente con elaboraciones de información y sus procesos (tesis de la naturaleza computacional de la cognición” y “tesis del carácter abstracto de las computaciones”).
La inteligencia artificial, en sí misma, es una empresa tecnológica: se trata de
construir máquinas (y sobre todo programas) que realicen determinados algoritmos,
aquellos con los que hemos identificado las distintas actividades inteligentes que
deseamos realizar. De todas formas, es claro que ésta presupone que los algoritmos –de comprensión, de visión, de razonamiento, etc.– hayan sido identificados; o, en otras palabras, que se haya dado una respuesta –en el segundo de los niveles de Marr– a preguntas como: ¿qué es la comprensión de lenguaje? ¿Qué es la visión? ¿Qué es el razonamiento? Responder a estas preguntas es justamente el cometido de la ciencia cognitiva. La ciencia cognitiva es el estudio de los procesos cognitivos al nivel de los algoritmos.
En el perçido de la aparición de las ciencias cognitivas nacía la que, a partir de los años sesenta, se habría empezado a llamar ‘inteligencia artificial’. También aquí tenemos una fecha de nacimiento convencional, que corresponde al largo simposio que tuvo lugar durante el verano de 1956 en el Dartmouth College, y en el que participaron, entre otros, John McCarthy, Marvin Minsky y nuevamente Newell y Simon. Como hemos bosquejado (apartado 1), la inteligencia artificial no es una disciplina científica –no es el estudio científico de un cierto dominio de objetos– sino más bien un programa de investigación tecnológica: el objetivo de la inteligencia artificial era la realización de programas de computadora capaces de prestaciones que cualquier observador desinteresado habría denominado ‘inteligentes’, como por ejemplo jugar ajedrez, o demostrar teoremas de lógica o de geometría. De hecho, los primeros investigadores en inteligencia artificial insistían en la plausibilidad cognitiva de sus programas, es decir, en el hecho de que estos no eran solamente capaces de prestaciones inteligentes, sino que daban lugar a procedimientos ‘humanoides’, análogos a aquellos que siguen los seres humanos en la resolución de problemas. Fue solamente más tarde, a partir del inicio de los años setenta, que habría
surgido y se habría ido afirmando progresivamente una perspectiva distinta, esa que
hemos denominado ‘orientada a la prestación’ (véase apartado 2. Ver desarrollos de la inteligencia artificial en el artçiculo que ha sido la base de apoyo de este resumen. http://www.metabasis.it/2/frammenti/ricercaCanseco.pdf. Este trabajo tiene una excelente y extensa bibliografía de gran interés para los interesados).