POESÍA VISUAL: HÍBRIDO ENTRE ARTE, CIENCIA, TECNOLOGÍA, MATEMÁTICAS Y GEOMETRÍA. Los nuevos híbridos del ingenio creativo. En el corazón del sinsentido, de Alfredo Espinoza

Autor: César Horacio Espinosa Vera
En el pasado mes de mayo salió de las prensas un libro extraordinario de poesía visual: En el corazón del sinsentido, del escritor, investigador y poeta visual mexicano Alfredo Espinosa (Chihuahua, 1958): poema-libro, en cuyas páginas destellan los poemas visuales inspirados y en diálogo abierto con las obras de Escher. En palabras del autor, es el experimento de un poeta fascinado por la obra de un artista gráfico empecinado en buscarle nuevas dimensiones al arte: M.C. Escher.

El diálogo con la obra escheriana, de innegable corte carrolliano, hace ingresar al viejo filón de la poesía visual por el camino de la inquietante intertextualidad entre el arte y la ciencia. Con este libro, que se aúna a Las seductoras formas del poema (una compilación de poesía visual del mundo publicada en el 2005 por el mismo autor), Alfredo Espinosa, psiquiatra de profesión, refrenda su prestigio no sólo como uno de los escritores más destacados en el ámbito de Chihuahua, sino en el plano mexicano e internacional. Ha sido merecedor de varios premios nacionales en los géneros de poesía y novela.

La aproximación y la audacia admirativa hacia la obra escheriana le dan al libro el carácter de una aportación sustancial, prácticamente inédita, a los emergentes horizontes de la experimentación visual poética. Esto le asigna, sin dudarlo, un buen lugar dentro de la bibliografía relacionada con la poesía visual y experimental. El libro se coloca así entre importantes títulos y autores de esa ya amplia bibliografía, entre los que recordamos a Dick Higgins y sus formidables tratados historiográficos como A Dialectic of Centuries: Notes Towards a Theory of New Arts, (1978), o Pattern Poetry: Guide of Unknown Literature, (1987). También, en el ámbito latinoamericano, destacamos a Wlademir Dias-Pino, entre cuyas obras está Processo: Limguagem e Comunicaçao, (1971); o a Clemente Padín, autor de gran cantidad de artículos y ensayos, entre los que destaca, por ejemplo, “Panorama de la poesía experimental uruguaya”, (1993), o el ensayo clásico “De la Représéntation a l´Action” (1973). Tampoco puede faltar a este recuento Edgardo Antonio Vigo, con De la poesía/proceso a la poesía para y/o a realizar (1970), o Philadelpho Menezes, con su libro A crise do passado. Modernidad, vanguarda, metamodernidad (1994)

En México, el libro de Espinosa forma parte del muy exiguo número de propuestas bibliográficas que han cultivado y dado juicios sobre la experimentación visual poética, ejercicio entre las que se cuenta la obra pionera de Juan José Tablada, Li Po (1920), un extraordinario poema caligramático y algunos otros de sus madrigales ideográficos.
Tuvimos que esperar varias décadas para continuar las obras de Tablada, de los Estridestistas y de Octavio Paz, con sus Topoemas y Blanco. A este ejercicio de la experimentación poética se suman Matías Goeritz, autor de Mensajes del Oro, Marco Antonio Montes de Oca, Enrique González Rojo, Jesús Arellano, Roberto López Moreno o Ricardo Yáñez, y en los tiempos más recientes los trabajos de mujeres escritoras, como Perla Schwartz, Lourdes Sánchez Duarte, Carmen Boullosa, Norma Lorena Wanless y Elizabeth Cazessús, se han aproximado a la visualidad y experimentación

El poema de espinoza es objeto en movimiento. Libro exploratorio y experimental al estilo del holandés Maurits Cornelis Escher. De hecho, como apunta Martha Legarreta, una de las más estudiosas críticas de la obra de Alfredo Espinosa, en su análisis sobre En el corazón del sinsentido: “La obra de Escher ha merecido ensayos extraordinarios como el que Douglas Hofstadfen le dedicó junto a Gödel y Bach, en el libro ganador de un premio Pulitzer: An eternal golden braid (Una eterna trenza dorada o Un eterno y grácil bucle)”

Pero ¿qué es una cinta de Möebius? Es un objeto que se construye a partir de un rectángulo de papel en el que dos extremos se unen pero no de la forma habitual para formar un cilindro, sino girando uno de los lados. Estas cintas tienen la propiedad de tener una sola cara y un sólo borde, mientras que una cinta normal tiene dos caras y dos bordes. Además, al cortarlas longitudinalmente no se separan sino que aparece otra cinta, pero con dos vueltas. En todas ellas se sugiere el movimiento sin fin (Escher quiso así también expresar la idea del infinito como un movimiento constante, sin principio ni final). De esa vertiente provienen muchos de los afanes experimentalistas prohijados por las vanguardias históricas del siglo XX y las estéticas conocidas como “de la formalización”, como ha anotado Simón Marchán Fiz. De ello resultan las variantes del constructivismo y del arte abstracto-concreto, de las que a su vez se desprendieron corrientes como la Poesía Concreta brasileña-europea, las estéticas de la Información y, en nuestros días, los diversos ramos del arte informático, cibernético y de las telecomunicaciones (arte y matemáticas, geometrías no euclideas para simplificar)

Escher utiliza geometrías no euclídeas o figuras geométricas que rellenan el plano (cuadrado y triángulo equilátero) y con las figuras obtenidas a partir de ellos que también rellenan el plano: cuadrados, triángulos equiláteros, paralelogramos y hexágonos. Además, trabaja con las redes formadas por estas figuras y sus derivadas. Tenía predilección por explorar “metamorfosis”, mediante las cuales unas formas se transformaban en otras, y a veces abandonaban el plano. La metamorfosis consiste en unas figuras que poco a poco se van transformando en otras. Formas indeterminadas y abstractas se van convirtiendo poco a poco en otras formas ya reconocibles, y éstas a su vez pueden pasar a otros estadios de la metamorfosis a través de sucesivas transformaciones.

Ahora bien, Escher insiste en un tipo de metamorfosis especiales, los ciclos. Para mostrar mejor todavía su imposibilidad creó varios edificios en los que usó de forma implícita uno o varios trabajos relacionados con “tribar” (figura de apariencia triangular y tridimensional ideada por Penrose en 1958) y en los que, tras una observación detenida, podemos comprobar la imposibilidad del diseño, como las escaleras que salen de dentro del edificio pero que se apoyan en la fachada (en Belvedere), o una noria con agua en perpetuo movimiento (en Cascada), en que la corriente de agua transita de forma continua sin poder llegar al final, en lo que supone un ciclo infinito.
Esto mismo lo demuestra también en “Escaleras arriba, escaleras abajo” (también conocido como “Subiendo y bajando”), donde la idea del movimiento infinito, nos pone en marcha constantemente pero siempre permaneciendo en el mismo sitio.
La descripción de un espacio curvo coincide con buena parte de las imágenes concebidas por Escher, la referencia al “espejismo” y, en general, a las ilusiones ópticas y el alcance trascendente del tema guarda una fuerte relación con el fondo de la obra gráfica del artista.

Un espacio arrugado, multiconexo
Los modelos de curvatura espacial constante, fruto de la teoría de la relatividad, fueron descubiertos por Alexandre Friedmann y Georges Lemaître en el decenio de 1920. Al respecto, Jean-Pierre Luminet, astrofísico del Observatorio de París-Meudon, Director de Investigaciones del CNRS, autor deL’Univers chiffonné (Fayard, 2001), establece que,en efecto, los rayos luminosos siguen las geodésicas del espacio-tiempo. Cuando observamos una galaxia lejana, creemos ver un ejemplar único en una dirección y una distancia determinadas.
Ahora bien, si el espacio cósmico es multiconexo, ello significa que los rayos luminosos se multiplican y crean así imágenes múltiples de la galaxia observada. Como toda nuestra percepción del espacio procede del análisis de esas trayectorias, si vivimos en un espacio multiconexo estamos sumidos en una enorme ilusión óptica que hace que el universo nos parezca más grande de lo que es. Galaxias lejanas, que creemos originales, son en realidad imágenes múltiples de una sola galaxia
Por consiguiente, las imágenes fantasmas se esparcen en todas direcciones y en todas las etapas del pasado. Este espejismo global nos permitiría ver los objetos no sólo en todas sus orientaciones posibles, sino también en todas las fases de su evolución. ¿Así es como lo veía Escher?…
Escher vendría a ser sinónimo de la expresión francesa trompe-l´oeil, cuya traducción literal en español sería “equivoca al ojo” o ilusión óptica. Modifica la naturaleza del espacio, y nociones que parecen evidentes como arriba y abajo e izquierda y derecha dejan de serlo.
El acto de ver ya es un proceso cognitivo, creativo, que estructura la caótica variedad de señales ópticas en modelos estables y entendibles. Según esto, durante segundos, en las diversas etapas de la percepción –como la elaboración de contrastes y constantes, o la definición de colores, de una reja vertical y horizontal– se conforman imágenes comprensivas, hechas de una sintaxis visual. Así, el acto de ver es mediación, reflexión e interpretación; por ende, este proceso cognitivo lo repite, en pasos más lentos y profundos, el historiador de arte ante el mundo visual que él selecciona como objeto de estudio

Arte y ciencia, autodefinición de la conciencia humana. Espinosa y el sentido de la imagen. REFERENCIAS:
“Escher apela directamente a la inteligencia pura”, El País (ABEL GRAU – Madrid – 13/02/2007) http://hotelkafka.com/blogs/Escher/2007/03/escher-apela-directamente-la.html
“Escher, o la perspectiva de las hadas”, Annia Domènech http://www.caosyciencia.com/ideas/articulo.php?id=090307
“M. C. Escher”, http://personal.telefonica.terra.es/web/jack/escher/escher.htm
“Mini-biografía de M.C.Escher”, http://www.microsiervos.com/archivo/diseno/biografia-mc-escher.html
“M.C.Escher”, http://www.oni.escuelas.edu.ar/2002/buenos_aires/infinito/escher.htm
“MATEMÁTICAS Y ESCHER: PARTICIÓN DEL PLANO”, http://thales.cica.es/rd/Recursos/rd99/ed99-0224-02/part.html
VI. CIENCIA Y ARTE: LA INTELIGENCIA DE LAS MUSAS,
http://omega.ilce.edu.mx:3000/sites/ciencia/volumen3/ciencia3/152/htm/sec_11.htm
“Arte y ciencia”, Peter Krieger, Revista IMÁGENES, http://www.esteticas.unam.mx/boletin_imagenes/posiciones/pos_kriger06.html
krieger@servidor.unam.mx
César Horacio Espinosa Vera. Mexicano. Escritor, poeta visual. Creó y ha sido coorganizador de las Bienales Internacionales de Poesía Visual y Experimental (1985-2006). Autor de libros y ensayos sobre poesía, arte, política cultural y comunicación, uno de ellos -en coautoría con Araceli Zúñiga- La Perra Brava. Arte, crisis y políticas culturales, del cual una selección de textos aparece en Ediciones Especiales de esta revista virtua

El texto tiene imágenes que son poemas visuales del libro En el corazón del sin sentido. Colaboraron en este libro de poesía y arte, la arquitecto Ángela Siqueiros, la pintora Martha Legarreta y el diseñador gráfico César Fernández

Mejor me gusta que comentemos Gracias

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: