Henry Miller ante dios ?

noviembre 30, 2013

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Henry Miller


EL PROBLEMA DEL TIEMPO

noviembre 30, 2013

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El problema del tiempo es que vivimos como si las horas fueran eternas

http://www.saga.unal.edu.co/etexts/PDF/saga5/Parra.pdf

http://www.ua.es/personal/viana/Documentos/Astronomia/MedidaTiempo.pdf

http://www.pensament.com/tiempofilosofiaantigua.htm

https://i0.wp.com/eltamiz.com/elcedazo/wp-content/uploads/2009/09/curvaturas.png

https://i2.wp.com/blog.bricogeek.com/img_cms/597-el-problema-del-ano-2038.jpg

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VERDADES Y MENTIRAS DESNUDAS ?

noviembre 30, 2013

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Verdades y Mentiras: Las dos están desnudas


Kokoschka, Schielle y Klimt

noviembre 30, 2013

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Composición Klimt (medicina?)

http://piel-l.org/blog/613

LA PIEDAD(1909).OSCAR KOKOSCHKA.Cartel,
litografía en color. Viena. Historisches Museum der Stad.

LOS CUADROS DEL ESCANDALO DE KLIMT: FILOSOFIA Y MEDICINA

EGON SCHIELLE: LA MADRE MUERTA


george grosz al desnudo

noviembre 30, 2013

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JLO (anexo cálculo sexual)

noviembre 30, 2013

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Jennifer LopezJennifer LopezJennifer Lopez

 

http://es.omg.yahoo.com/fotos/jennifer-lopez-desnuda-y-sin-photoshop-slideshow/

Anexo

http://es.meetic.yahoo.net/edito/index.php?mtcmk=019319&name=15/135/4175-calculadora-sexual.html

 


“dios no existe”: ¿es una conjetura? Cerebro pequeño y dios inimaginable e inteligible

noviembre 30, 2013

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ES POSIBLE PROBAR O IMPROBAR LA EXISTENCIA DE DIOS

¿DIOS ES UNA CONJETURA?

http://filosofiasiglosxxxxi.suite101.net/article.cfm/religion_y_ciencia

http://filosofiasiglosxxxxi.suite101.net/article.cfm/la_busqueda_cientifica_de_dios

El Gran Diseño expulsa a Dios de la física http://libroscienciaingenieria.suite101.net/article.cfm/el-gran-diseno-expulsa-a-dios-de-la-fisica#ixzz0yZVxaDtS Javier Sánchez Escribano.

El físico inglés Stephen Hawking publica “El Gran Diseño”, un libro donde postula que el avance de la física moderna indica que Dios no creó el universo

Dios ha muerto” dijo el filósofo alemán Friedrich Nietzsche como tesis principal del nihilismo. Puede que la frase más adecuada para el famoso cosmólogo inglés Stephen Hawking fuera: Dios no ha muerto porque nunca existió.

Sea como sea, Hawking publica este mes junto con Leonard Mlodinow El Gran Diseño, un libro donde se considera improbable y redundante la actuación de Dios como creador del universo. En analogía con Darwin y su ley de la selección natural como motor de la evolución de la vida en la Tierra, Hawking hace reposar sobre los hombros de las leyes de la naturaleza el motor que creó el mundo.

Darwin nunca dejó de ser devoto cristiano. Por contra el físico inglés se desmarca con este libro de la línea de pensamiento que mantuvo en los años 80 con la publicación de Una Breve Historia del Tiempo. En dicha obra de divulgación se afirmaba que: “Si llegamos a descubrir una teoría completa, sería el triunfo definitivo de la razón humana porque entonces conoceríamos la mente de Dios

En este punto entramos en el concepto clave, que es encontrar una teoría final que una todas las leyes y fuerzas de la física en una sola que dé explicación a todos los fenómenos del universo, o al menos ponga en manos de los científicos las herramientas matemáticas para deducirlos. En última instancia también podría aclarar el origen del universo.

La búsqueda de la última respuesta de la física

Otros ilustres científicos como Steven Weinberg, premio nobel por unir las fuerzas electromagnética y débil, han postulado la posibilidad de encontrar una teoría, una formulación que una todas las fuerzas del universo y más en concreto el mundo de lo pequeño (la física cuántica) con el de lo gigante (la astronomía y la gravedad). Los trabajos para lograr este objetivo se desarrollan en los modernos aceleradores de partículas construidos hoy en día. Es un trabajo complejo que requiere de mucho tiempo de trabajo y que se tambalea cada año en los prepuestos de los gobiernos. Es una investigación muy cara y con aplicaciones inmediatas escasas. Sin embargo es la clave para averiguar de dónde venimos, o desde el punto de vista de los más radicales: dónde está Dios.

La eterna lucha entre ciencia y religión

Y es que la ciencia ha visto pasar a científicos tanto creyentes como ateos en sus últimas décadas. Los primeros no ven confrontación entre Dios y ciencia, colocándolos en planos de la vida humana distintos; mientras que los segundos ven los progresos en ciencia como un avance que recorta terreno al plano de lo divino.

20 años después Hawking cambia su punto de vista y se alía con el segundo grupo. Según argumenta en su nuevo libro: “el Big Bang, la gran explosión en el origen del mundo, fue consecuencia inevitable de las leyes de la física”. Estos postulados contradicen las afirmaciones de Newton de que el universo no puede haber surgido del caos gracias solo a dichas leyes, sino que tenía que haber intervenido la mano de Dios.

1992: el sistema solar no está solo

El desencadenante de este razonamiento fue la observación en 1992 de un planeta que giraba alrededor de una estrella que no era el sol. Tal y como escribe Hawking: “Eso hace que las coincidencias de las condiciones planetarias de nuestro sistema (la feliz combinación de distancia Tierra-Sol y masa solar) sean mucho menos singulares y no tan determinantes como prueba de que la Tierra fue cuidadosamente diseñada (por Dios) para solaz de los humanos“.

Cada uno en su universo y Dios en el de todos

El físico inglés no descarta la existencia de otros universos aparte del que conocemos. Si el objetivo de Dios era crear al ser humano, esos universos serían redundantes, inútiles. Además, Hawking añade que puede existir vida en otros sistemas solares. Es más, en los últimos días se han descubierto nuevos planetas rotando alrededor de otras estrellas.

El paleontólogo inglés Richard Dawkins, ateo declarado, se ha congratulado de las conclusiones vertidas en el libro. “Es exactamente lo que afirmamos nosotros. No conozco los detalles de la física, pero es lo que he sospechado siempre“.

Pero, ¿cómo podrían unirse las fuerzas del universo para obtener la clave final? Hawking opina que la clave está en la llamada teoría-M, proposición que unifica las distintas teorías de las supercuerdas. “La teoría-M es la teoría unificada con la que soñaba Einstein. El hecho de que nosotros, los seres humanos, que somos tan solo conjuntos de partículas fundamentales de la naturaleza, estemos ya tan cerca de comprender las leyes que nos gobiernan y rigen el universo es todo un triunfo“, explica el astrofísico.

La polémica está servida con este nuevo libro de una de las personalidades en vida de la física. Y más si tenemos en cuenta que el libro, con fecha de publicación en el Reino Unido de 9 de septiembre de 2010, viene al mundo una semana antes de la visita del Papa al país inglés

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Diseño inteligente (criticas)

http://www.taringa.net/posts/taringa/4979464/Diseno-inteligente-_criticas_.html

Si los humanos construyen máquinas de ADN, ¿es diseño inteligente?

http://logos77.wordpress.com/2010/06/09/si-los-humanos-construyen-maquinas-de-adn-%C2%BFes-diseno-inteligente/

Falacia sobre el diseño inteligente

http://es.paperblog.com/falacia-sobre-el-diseno-inteligente-22186/

Darwin y el diseño inteligente. Reseña de la obra de Francisco J. Ayala Darwin y el diseño inteligente. Creacionismo, cristianismo y evolucionismo Alianza Editorial: Madrid, 2007. 231 págs.

Carlos A. Marmelada http://www.unav.es/cryf/darwinydi.html

Sociedad de escépticos de P.R

MANIFIESTO – Diseño inteligente: fe contra evidencia científica

http://www.escepticospr.com/Archivos/manifiesto_DI.htm

http://inciclopedia.wikia.com/wiki/Dise%C3%B1o_inteligente

http://www.scribd.com/doc/28371739/El-Diseno-Inteligente-La-intervencion-creacionista-en-la-educacion-cientifica-en-los-Estados-Unidos

Cuán difícil es que dos personas, que siguen principios distintos, puedan estar de acuerdo en una materia que depende de muchas otras, aunque ningún razonamiento lo demostrara, bastaría la siguiente pregunta para aclararlo:

AZAR, NECESIDAD Y LIBERTAD

Dígame, por favor, si usted ha visto o leído a algunos filósofos que hayan sostenido la opinión de que el mundo fue hecho por azar… No sé que tal cosa haya venido jamás a la mente de nadie.

Einstein: Dios no juega a los dados. Creo en el Dios de Spinoza.

Se me oculta igualmente con qué razones se empeña usted en persuadirme de que crea que el azar y la necesidad no son contrarios. Tan pronto caigo en la cuenta de que los tres ángulos de un triángulo son iguales a dos rectos, niego en el acto que ello suceda por azar. Igualmente, tan pronto comprendo que el calor es efecto necesario del fuego, también niego que ocurra por azar.

Que lo necesario y lo libre sean dos contrarios no es menos absurdo y parece contradecir a la razón, pues nadie puede negar que Dios se conoce a sí mismo y todas las cosas libremente y, sin embargo, todos conceden unánimemente que Dios se conoce necesariamente.

De ahí que me da usted la impresión de que no establece diferencia alguna entre la coacción o violencia y la necesidad. Que el hombre quiere vivir, amar, etc., no es una acción violenta, pero sí necesaria; y mucho más, que Dios quiere existir, conocer y actuar.

Si, aparte de lo dicho, piensa usted que la indiferencia no es más que ignorancia o duda, y que la voluntad siempre constante y en todo determinada es una virtud y una propiedad necesaria del entendimiento, comprenderá que mis palabras están totalmente acordes con la verdad.

DIOS ES INIMAGINABLE, PERO INTELIGIBLE

A su pregunta, de si acaso tengo de Dios una idea tan clara como del triángulo, le respondo afirmativamente; pero, si me pregunta si tengo de Dios una imagen tan clara como del triángulo, le contestaré negativamente: pues no podemos imaginar a Dios, pero sí entenderlo.

Señalaré además, que yo no digo que conozco totalmente a Dios, sino que entiendo algunos atributos suyos, pero no todos ni la mayor parte, y es cierto que el ignorar la mayor parte no impide conocer algunos de ellos. Cuando estaba aprendiendo los elementos de Euclides, entendí primero que los tres ángulos del triángulo son iguales a dos rectos y percibí claramente esta propiedad del triángulo, aun cuando ignoraba otras muchas.

EL ESPIRITUALISMO DE SÓCRATES, PLATÓN Y ARISTÓTELES DA CRÉDITO A LOS CUENTOS DE VIEJAS

En cuanto a los espectros y duendes, aún no ha llegado a mis oídos ninguna propiedad inteligible suya, pero sí fantasías que nadie puede comprender. Y que la imaginación no halla dificultad en ello, como tampoco en otras cosas imposibles.

La autoridad de Platón, de Aristóteles y de Sócrates no vale mucho para mí. Me hubiera admirado que usted hubiera a aducido a Epicuro, Demócrito, Lucrecio o a alguno de los atomistas y defensores de los átomos. Pues no es de extrañar que aquellos que han inventado las cualidades ocultas, las especies intencionales, las formas sustanciales y otras mil tonterías, hayan discurrido los espectros y duendes, y que hayan creído a las viejezuelas, con lo que aumentaron la autoridad de Demócrito, cuya buena fama envidiaron tanto que llegaron a quemar todos los libros que él había editado con tanto encomio.

Si usted pretende servirse de la creencia en ellos, ¿qué razones tiene usted para negar los milagros de la Virgen divina y de todos los santos, que han sido referidos por tantos filósofos, teólogos e historiadores celebérrimos, de los cuales puedo citar un ciento, mientras que de aquellos apenas uno?

Finalmente, distinguido señor, me he extendido más de lo que yo quería y no quiero causarle más molestias con estas cosas que (lo sé) usted no admitirá, puesto que sigue principios muy diferentes de los míos.

* * *

SPINOZA, Carta 56, año 1674, a Hugo Boxel, personaje mal conocido que llegó a ocupar importantes cargos políticos en Holanda con Jan de Witt. [FD, 27/09/2006]

C
http://www.taringa.net/posts/info/4703105/einstein-un-grande-_-la-investigacion.html

Pocos cerebros han contribuido tanto a configurar nuestra visión actual del mundo y el universo como el de Albert Einstein. En 2005 se celebró el Año Mundial de la Física, en conmemoración del centenario del annus mirabilis de Einstein, 1905. A lo largo de ese año Einstein publicó cinco trabajos que revolucionaron la ciencia del momento y crearon las bases de la Física actual. Uno de esos artículos, publicados en Annalen der Physik, enunciaba la Teoría Especial de la Relatividad, y en otro se describía el efecto fotoeléctrico, por el que su autor recibiría el Premio Nobel de Física de 1921. Pero entonces, en 1905, Einstein tenía 26 años, y tendría que esperar otros cuatro para poder conseguir su primer trabajo académico en la Universidad de Berna9

Si la figura de Albert Einstein ante mortem se ha convertido, tan merecidamente, en el paradigma del genio contemporáneo, su cerebro post mortem, en cambio, ha pasado a ocupar un extraño lugar en la cultura popular. La sombra del genio se proyectó sobre su propio tejido cerebral y condicionó el destino personal y profesional de la persona que lo extrajo de su cadáver, el patólogo Thomas Stolz Harvey.

En 1933, tras recibir claras amenazas de los nazis como respuesta a sus escritos y declaraciones antibelicistas, Einstein abandonó Berlín para instalarse en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, en Estados Unidos. Después de haber recorrido el mundo durante años, invitado en todas partes, incluido nuestro país, como profeta de la nueva Física (en 1916 enunció la Teoría General de la Relatividad), pasó los últimos 20 años de su vida trabajando tranquilamente en líneas -como la Teoría del Campo Unificado- ya alejadas de la Física que él había contribuido a fundar, como la Mecánica Cuántica y la Mecánica Estadísticañ A los 76 años, en abril de 1955, Albert Einstein murió en el hospital de Princeton como consecuencia de la rotura de un aneurisma de aorta del que no había querido operarse. Se solicitó la autopsia, que fue realizada por T. S. Harvey, patólogo del hospital. Se había acordado inicialmente que la autopsia sería realizada por Harry Zimmermann, neuroanatomista conocido de Einstein, y antiguo profesor de Harvey en la Universidad de Yale. Zimmermann llamó a Harvey desde Nueva York para decirle que le resultaba imposible ir a Princeton.

No está claro si el propio Einstein había decidido y autorizado el destino de su cerebro, ni qué había acordado Harvey con Zimmermann. Lo que ocurrió es que Harvey, además de hacer la autopsia completa de Einstein, extrajo su cerebro y lo conservó. Muchos años después se comprobó que lo había procesado cuidadosamente con el fin de hacer un estudio exhaustivo. Pero entonces, Zimmermann reclamó públicamente el cerebro para estudiarlo, y Harvey respondió en una rueda de prensa que él mismo se ocuparía de que el cerebro fuera estudiado adecuadamente. El hijo de Einstein, Hans Albert, dijo entonces que:

No se le había informado de la extracción del cerebro, y que ésta no había sido autorizada por la familia.

Por su parte, el Hospital de Princeton prohibió la salida del cerebro del centro. Como consecuencia del conflicto legal y periodístico, Harvey perdió su trabajo en el hospital unos años más tarde, si bien al abandonar el hospital tuvo buen cuidado de llevarse consigo su tesoro, el cerebro de Einstein.

Harvey no volvió a trabajar como patólogo, y pronto también dejó de trabajar como médico. Durante décadas no se supo nada de él ni del cerebro, aunque de vez en cuando el asunto volvía a aparecer en la prensa y acabó convirtiéndose en una especie de leyenda popular. En 1978, Steven Levy, un periodista del New Jersey Monthly, consiguió localizar a Harvey en Kansas, y publicó que tenía el cerebro de Einstein en la cocina, guardado en una caja de sidra. Unos años después, un grupo norteamericano de heavy metal haría una canción titulada ‘Robando el cerebro de Einstein’.

El artículo científico sobre el cerebro de Einstein que Harvey había prometido en su rueda de prensa de 1955 se publicó 30 años después. Otros dos artículos se publicarían más tarde, en 1996 y 1999. Durante esas tres décadas Harvey viajó por todo el país, obteniendo y perdiendo trabajos, sin dejar de buscar quién podría estar interesado en buscar el cerebro de Einstein. En un congreso de Neurociencias, incluso, un grupo de prestigiosos científicos le había exigido que les entregara el cerebro, pero él desconfió, se negó, y siguió buscando, como si fuera incapaz de separarse del cerebro y de renunciar a una tarea que se había impuesto como un destino vital.En el artículo de 1985, publicado en la revista Experimental Neurology, se estudió la proporción entre neuronas y células gliales en dos regiones del cerebro de Einstein, comparándolas con las de otros 11 cerebros que no presentaban cambios patológicos. Una de esas regiones, el lóbulo parietal izquierdo del cerebro de Einstein, contenía un número relativamente menor de neuronas que el grupo de comparación.

Los autores, entre los que se encontraba Harvey, intentaron explicar las excepcionales capacidades intelectuales de Einstein por un aumento relativo de las células gliales como células cooperantes en la actividad neuronal, sin tener en cuenta la notable diferencia de edad entre el cerebro de Einstein (76 años al fallecer) y el grupo de comparación (media de 64 años). El incremento de células gliales en el cerebro (que denominamos gliosis) es un rasgo acompañante del envejecimiento cerebral.

RESULTADOS CONTRARIOS

Seis años después, en 1996, apareció un nuevo artículo en la revista Neuroscience Letters. En esta ocasión el análisis se centró en una región del lóbulo frontal, y el resultado fue en cierto modo contrario al anterior. El cerebro de Einstein contenía en esta región un mayor número de neuronas, en comparación con otros cinco cerebros, aunque la corteza cerebral era más delgada. En consecuencia, se intentó explicar la singularidad de Einstein a través de este aparente incremento de neuronas, si bien de nuevo la media de edad del grupo de comparación (68 años) era claramente inferior.

El estudio comparativo más completo del cerebro de Einstein se publicó en Lancet en 1999. Las excelentes fotografías macroscópicas que Harvey obtuvo originalmente antes de descomponer el cerebro de Einstein en cientos de pequeños bloques de tejido sirvieron, 44 años después, para realizar un estudio comparado macroscópico con un pequeño grupo de cerebros de edad conocida (una vez más, con 68 años de media), y con un extenso grupo (91) de cerebros de edad desconocida. Los autores concluyeron que el cerebro de Einstein era único en cuanto a la morfología de sus lóbulos parietales.

El cerebro de la mayoría de las personas muestra unos lóbulos parietales (izquierdo y derecho) asimétricos, mientras que el cerebro de Einstein era simétrico, y presentaba una expansión de ambos lóbulos en sus regiones inferiores, especialmente del izquierdo.

Puestos uno al lado del otro, el cerebro de Albert Einstein y el cerebro de un idiota no son tan diferentes. La fotografía de la izquierda, tomada en el año 1955, muestra el cerebro diseccionado del científico. La ilustración de la derecha, publicada en el Journal of Mental Science entre 1870 y 1890, aparecía en la publicación original como “el cerebro de alguien descrito como un idiota”. Desde hace décadas, los científicos se afanan en buscar las diferencias entre estos dos tipos de cerebros

Estas regiones se han relacionado funcionalmente con el conocimiento visuoespacial y con el pensamiento matemático, y de nuevo los autores relacionan estos hallazgos morfológicos con las singulares capacidades intelectuales de Einstein. También este artículo fue objeto de crítica por otros autores, que consideraban que la morfología del cerebro de Einstein no era tan única y excepcional como se había presentado.

MITOS Y TRABAS

Son muchos los personajes históricos de los que se ha conservado el cerebro tras su muerte, pero en ninguno el órgano conservado se ha identificado tanto ni tan simbólicamente con el propio personaje vivo. Sin embargo, la historia post mortem del cerebro posiblemente más famoso del siglo XX, un cerebro sano, por lo demás, pone de manifiesto los mitos y las dificultades relacionados con la obtención y el estudio de cerebros de autopsia, sanos y enfermos.

Si consideramos cuestiones tan importantes en la obtención de cerebros para investigación como la exigencia de que el órgano haya sido donado en vida por el sujeto o por sus familiares, o la de la propiedad del tejido donado, o la necesidad de estudiar, no casos únicos, sino series de casos comparables, el ejemplo o contraejemplo del patólogo Harvey se nos presenta en toda su ambigüedad y candidez.

Extrajo el cerebro al menos sin saber si estaba autorizado a hacerlo, y lo mantuvo secuestrado durante décadas pensando que era responsabilidad suya conseguir que lo estudiaran los mejores neurocientíficos. Todo ello sin saber que habría necesitado unos cuantos ‘Einsteins’ para poder estudiar adecuadamente el cerebro de un Einstein